La Palabra del Mudo
Al buen Julio lo conocí mediante un primo, con ese famoso libro de Jorge Coaguila donde hacia hablar al mudo y de yapa nos entregaba algunos cuentos nunca antes publicados, la mayoría inéditos hasta esa fecha. Cuentos como La Insignia y La Encrucijada fueron los primeros que pude leer. Me cautivo su forma de escribir y quise leer más, encontré una recopilación de cuentos en donde quedé encandilado con Los Gallinazos sin Plumas y Por las Azoteas por mencionar solo dos, la manera de escribir, su humor y sus finales inesperados lo eran todo. Encontré Dichos de Luder y Prosas Apatridas que un amigo me presto y me pareció muy ingenioso su tratamiento de diversos temas sin conexión aparente el uno del otro. Conseguí dos de las primeras ediciones de la Palabra del Mudo mientras paseaba por el Jirón Quilca en Lima y los leí con avidez. Todo lo que fuera de Ribeyro lo consumía, me había vuelto un fan, Paso el tiempo y La Palabra del Mudo salió en una nueva edición en dos tomos adquirí...